Cuando me preguntan que si soy de izquierdas, que si soy feminista, que si milito en algún partido político, que si soy de tal o cual religión, que si soy...¡cuántas etiquetas! No se qué contestar.
La gente de izquierdas dice que soy de derechas, y la gente de derechas está segurísima que soy de izquierdas; las feministas me ven como una mujer algo conservadora para ser feminista, pero las no feministas me ven bastante respondona como para ser de fiar.
Para mi que todo esto de las etiquetas tiene que ver con el miedo a ser rechazada como ser humana. Y lo bueno de perder el miedo al rechazo es que una va recuperando la capacidad de vivir la Libertad como un Derecho que nunca debe ser negociado.
Pero en las familias y en las escuelas y en las iglesias nos entrenan para vivir presas de los condicionamientos del miedo: miedo de ser libres, de ser rechazadas, de ser criticadas, de ser envidiadas.
Y el miedo se alimenta de culpa, mecanismo curioso de control social para sentir que si algo nos pasa es porque nos lo merecemos.
Así llegó Ana, una chica hermosa y llenita de culpas y miedo. Miedo a los puños de su esposo y sabiéndose culpable de ser cobarde, de ser tan miedosa y llorona. Pero luego de unos días de dormir y comer sin miedo, la culpa se la fue transformando en responsabilidad. Ella abrazó sus miedos y los convirtió en sus aliados que le recuerdan que puede y tiene derecho a ser Libre aunque se mueran los muertos de su felicidad. Ahora es tan responsable de si misma, de su felicidad, que le da miedo a más de tres. Ahora, le dicen, eres así, sin rienda, porque te juntaste con esas feministas. Ella solo contesta: las riendas son para las bestias, yo soy hija de Dios y merezco ser tratada como tal. ¿Es Ana de Izquerdas o de Derechas?
¿Seré yo de Izquierdas o de Derechas? No tengo idea, pero me gusta más saberme mujer, libre para construir mi vida, y para construir una comunidad en donde las mujeres y los hombres nos veamos así, como seres que siendo diferentes nos acompañamos.
Según lo anterior, me debería definir como de Izquierdas. Y entiendo que ser de Derechas o de Izquierdas es una forma de vida, en la que, siendo de Derechas, todo está determinado (se nace pobre para servir, mujer para tener hijos y atender al marido, se nace hombre para mandar), mientras que siendo de Izquierdas, la Libertad se ejerce para determinar aquello que nos determina.
Entonces, como si creo que podemos transformarnos y al hacerlo transformar nuestro entorno....pues tal vez, al menos hoy por hoy, soy de Izquierdas.
Lo que si es seguro es que el corazón está al centro pero tirando para la izquierda y eso me llena de paz, sin importar la etiqueta que me pongan.
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