martes, 29 de septiembre de 2009

La Infanteria Mexicana

El tiene 11 años, llegó con un arma de fuego, enojado, sin dormir, sin comer. Huyó de su casa después de que su padre intentara asesinar a su madre. El llegó con su madre y sus hermanas buscando protección a un centro de refugio para mujeres.

Pero él no quería estar escondido, él quería dejar a su madre y sus hermanas en un lugar seguro para ir a buscar a su padre y matarlo. Decía que no le tenía miedo y que no le importaba si lo mataban, que prefería eso a estar escondido, como la tonta de su madre que no se sabe defender.

El solo tiene 11 años; desde hace un año y medio su padre le enseño a usar armas, de muchos tipos. Su padre llevaba ya tiempo dedicado al narcotráfico y al tráfico de armas. Por ello, desde pequeños  él y  su hermano fueron entrenados para ingresar con el tiempo a las filas del grupo de sicarios al que pertenece su padre. Su hermano murió asesinado a los 13 años, hacía apenas unos meses.

Desde tiempos antiguos, los niños han sido utilizados como carne de cañón, por ello los Romanos le llamaban Infantería al grupo de infantes que iban ha ser los primeros en morir en el frente de guerra.

Hoy, a principios del siglo XXI las cosas no han cambiado mucho, de hecho, parece que en cuestión de protección a las niñas, niños y adolescentes, la situación ha empeorado drásticamente.

Cientos de niños y niñas son entrenados en nuestro país para ingresar a las filas de la delincuencia, del crimen organizado. Muchos de ellos morirán antes de ser atrapados por las autoridades e incluso, antes de ser mayores de edad.

Las madres de estos pequeños están casi todas atrapadas en relaciones de violencia. Sus hijos e hijas, que aprenden con el ejemplo como todos, observan que si desobedecen al jefe, al hombre, al marido, les va a ir mal. Es siempre más seguro aliarse con el fuerte, el poderoso, nunca con la víctima que nadie quiere atender y mucho menos acompañar para que tenga acceso a la Justicia.

Para los niños y niñas en este tipo de situación la única ley que viven como legítima es la ley del más fuerte.  Los Derechos Humanos para ellos no tienen ningún significado, como tampoco tiene mayor significado matar o ser asesinado.

Por eso insisto en que seguimos fallando. La negligencia y la corrupción, la simulación de servicios, el dispendio de recursos públicos (o sea, recursos suyos y mios) en programas sin visión a largo plazo, la falta de rendición de cuentas, la falta de voluntad política...

Todos estos son factores para que nuestros progamas educativos, de salud, de seguridad y de justicia sean ineficientes. Nuestros niños y niñas tienen más posibilidades de trabajar como Infantería para los ejércitos del crimen organizado que de terminar la secundaria.

Por lo pronto, este niño de 11 años, lo único que tiene claro es que no quiere vivir como su madre. Y creo que tiene toda la razón. ¿No es ésto lo que les decimos cuando hablamos de sus Derechos?

jueves, 17 de septiembre de 2009

Empresa Social o Institución de Caridad

Desde hace varios años algunos Países han estado impulsando las acciones y esfuerzos de Empresas Sociales dado que estas últimas son consideradas como generadoras de cambios en beneficio de las comunidades en que trabajan.
Lo que tienen en común estas Empresas Sociales es que buscan resolver o atender un problema social de una forma creativa, diferente o innovadora.
En México no solo es difícil que el sector productivo y el Estado impulse las actividades de las Empresas Sociales, sino que buscan condicionarlas para que funcionen como "Empresas", con las mismas  normas y reglas, implícitas y tácitas, del canibalismo del capitalismo, de la libre competencia de los mercados. Esta postura supone que todos y todas tenemos las mismas oportunidades para competir, o bien, pone de manifiesto que no le interesan aquellos que no estén en condiciones para competir...ni modo... 
Si entiendo bien, para el Capitalismo, el interés máximo y prioritario, es precisamente, el Capital. No el bienestar social o el desarrollo del capital social aunque ahora tratan de protegerse con el tema de la Responsabilidad Social.
En tanto que los intereses de una Empresa Social son aquellos relacionado con el bienestar social.
La confusión marcada entre estos dos enfoques, desde mi punto de vista, se relaciona con los principios de la caridad. Por ejemplo, ¿cual sería la diferencia entre la Madre Teresa de Calcuta y Ghandi?
Sin juicios de valor, ya que considero que tanto uno como la otra hicieron lo mejor que pudieron en su momento, lo evidente es que la Madre Teresa atendió miles de enfermos, de personas abandonadas y les brindó su amor y sus atenciones. Aunque jamás confrontó (al menos públicamente) a los sectores más ricos, a aquellos que tomaban las decisiones políticas que estaban y están generando la pobreza, la discriminación, la sobrepoblación, el canibalismo de las empresas transnacionales basado en la avarcia. Ella murió y ha sido considerada una santa.
Ghandi por otro lado, confrontó un sistema cultural, criticó las políticas sociales y económicas que mantenían a las y los ciudadanos de la India en la miseria solamente por el hecho de no ser Ingleses. Ghandi motivó a la gente a manifestarse, a levantarse y exigir lo que les correspondía logrando, junto a todo el pueblo, la independencia de la India. Ghandi murió asesinado.
Aquí queda evidente otra diferencia entre una Empresa Social y una Institución de Caridad: una es incómoda para el sistema en el que se encuentra, ya que confronta el Status Quo, mientras la otra se encarga de suavisar o encubrir las culpas del sistema que genera lo que trata de atender.
Por ello, cuando escucho personas hablando del Satyagraha, de los principios que promovía Ghandi fundamentados en el uso del Recto Poder, me llama la atención que no logren entender que Ghandi fue un activista, pacífico y firme.
El Satyagraha llama a la toma de consciencia, llama a la acción comprometida para resolver las inequidades o abusos de poder en un sistema. Por ello, si se quiere tomar esta filosofía como una forma de vida, tendremos que estar preparadas para la acción, con estos dos elementos claves en que se fundamenta la Fuerza del Alma: Autonomía Feroz y Compasión Total.
Las agencias de caridad son importantes, pero no resuelven los problemas sociales se que ocasionan por desequilibrios en la forma en que se usa el Poder.
Las empresas sociales son indispensables, si queremos que nuestras comunidades se conviertan en generadoras de bienestar y desarrollo del que todas y todos podemos disfrutar.





domingo, 13 de septiembre de 2009

Una niña desechable

Ella, María, tenía solo 13 años cuando un hombre trató de abusar de ella, mientras acompañaba a su madre en la venta de comida en un puesto callejero.

A su madre no le gustaba dejarla sola, por eso la llevaba consigo. Pero ese día, un cliente le dijo a María que lo acompañara para pagarle a su madre la comida que compró. Como era conocido, lo siguió a una construcción en la que él trabajaba y ahí, trató de violarla.

Cuando llegó corriendo después de escapar del agresor, su madre al verla sangrar de la nariz y la boca dejó el puesto para llevarla al hospital para que la checaran, pues ella le dijo que la había golpeado en la cabeza muy fuerte.

Al llegar al hospital la revisan y le dicen que fueron solo golpes leves. María está tan enojada y asustada, al igual que su madre, y por ello deciden ir a la policía para denunciar al agresor.

Estando en el Ministerio Público de un municipio cercano a Monterrey, en Nuevo León (el Estado de Progreso), María es llevada por dos hombres a un privado para "interrogarla" y le dicen a la madre que debe esperar afuera.

Aunque su madre no se siente cómoda con esto y observa en su hija la carita de miedo, no le queda de otra más que hacer lo que le piden los policías.

Después de cuarenta minutos María sale sin llorar, sin expresión en su cara. Los dos policías le dicen a la madre que después del "interrogatorio han determinado que no hay pruebas ni delito que perseguir". Son de esos policías que todavía interrogan a las víctimas en lugar de tomarles declaración.

María le dice a su madre que ya quiere irse a casa. La niña le dice a su madre que los policías abusaron de ella: los dos. Ella está sangrando, era virgen. La quiere llevar al hospital para que le den algo y que no quede embarazada, pero María no se quiere mover de su cama, en donde está acostada en posición fetal.

En menos de un mes, al salir de la escuela, los dos policías que la violaron van por ella a la salida de la escuela. La llevan en la patrulla y le dicen que si no hace lo que ellos le ordenan van ha meter a la cárcel a su mamá y su hermanito será llevado al DIF. A ella la van ha matar.

Ella obedece sin preguntar. La llevan a un antro en las afueras de la ciudad y le dicen qué es lo que tiene que hacer. De ahí, al acabar la jornada de "trabajo" la llevan a una casa donde hay otras niñas y mujeres jóvenes. Algunas ni hablaban Español y otras vienen de países del sur de América. En esa casa había como 15 niñas y jóvenes. María conoció varias casas con muchas otras niñas.

Con guardias y sirvientas que las cuidan día y noche, que las llevan a diferentes antros cada noche y las regresan al amanecer. Que les compran ropa y les "pagan" entre 200 y 400 pesos por noche, "más las comisiones que te vas ganando si haces que los clientes tomen mucho alcohol o consuman drogas que ahí venden".

Un año y medio después, pide permiso de llamar a su madre. La mujer lleva meses enferma "de los nervios" para lo cual el médico le ha dado un medicamento para tranquilizarse

Cuando María habla con su madre le dice que está bien, que no se preocupe por ella y que le va ha enviar un dinero para ayudarla.

Poco tiempo después María se escapa de uno de los antros y llega a su casa. Ya es otra, tiene casi 15 años, tiene el cabello teñido, un tatuaje grande en la espalda y ropa de mujer adulta.

Su madre le pide que se quede, que ya no se vaya, pero María no se va ha arriesgar ha que los policías cumplan sus amenazas. Además gana buen dinero y ya ha aprendido ha bailar bien.

La madre quiere que le regresen a su niña, pero esa niña ya no existe. Se la robaron unos hombres que ahora la explotan sexual y laboralmente. 

Ella parece contenta. Me cuenta todo como una historia y me dice que no va ha decirle nada a la Policía, que solo me lo cuenta a mi para que lo sepa.

Yo hablaba con ella sobre prevención de enfermedades de transmisión sexual, de embarazos no deseados, y de la posibilidad de que regrese si algún día quiere dejar esa vida que le han impuesto.

María, una niña víctima de Trata de Personas, una niña desechable que antes de los 20 años seguro ya será utilizada por esa u otra red de Tratantes para enganchar a más víctimas; una niña que vive con un alto riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual o de embarazarse sin desearlo. Una niña que aprende que puede ganar "dinero fácil". Una de tantas niñas invisibles y desechables.


Mujeres Victimadas por el Estado Mexicano

Instituciones públicas que no funcionan; funcionarias y funcionarios que solo sacan la chamba con el menor esfuerzo, que no quieren hacer algo que pueda poner en riesgo su puesto; programas desarticulados con buen presupuesto que no dan resultados; reportes de programas que simulan cifras o solo esconden aquello que no pueden decir que hicieron; la transparencia y la rendición de cuentas como parte de la simulación. Todo es parte de este sistema bien diseñado para que sigamos con la manía del "NO SE PUEDE" o "ESO NO ME TOCA A MI".

Presupuesto si hay: cerca de 9 mil millones de pesos para trabajar por la equidad para las Mujeres Mexicanas en este 2009. ¿Qué porcentaje de estas suma llega directamente a beneficiar a las mujeres, a sus hijos e hijas? Nadie lo sabe. Ni las diputadas que asignaron el presupuesto, ni las ciudadanas o ciudadanos que pedimos esta información.

El Presidente Calderón prometió en su campaña que podríamos saber en qué se aplicaba cada peso que pagáramos de impuestos, pero no lo ha podido realizar. Si le pregunta ha sus Secretarios, ninguno de ellos podrá darle la respuesta.

Mientras tanto, en algún lugar del país, algunas mujeres llegarán ha solicitar ayuda después de haber sido violadas, una mujer es golpeada cada 8 minutos, 14 serán asesinadas hoy, como en promedio cada día, solo por el hecho de ser mujeres.

Algunas de las mujeres que buscan ayuda para librarse de los malos tratos y de relaciones violentas encontrarán un institución privada, un refugio en el cual puedan ponerse ha salvo y desde ahí decidir qué pueden y quieren hacer. Y en ese proceso las acompañarán otras mujeres, que están intentando brindar servicios multidisciplinarios y especializados en atender y proteger a estas familias, cientos de ellas, que buscan vivir libres de la violencia.

Las mujeres que trabajan desde las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) para atender a otras mujeres están siendo ignoradas por el Gobierno (en los tres niveles). Por ejemplo, si una OSC recibe financiamiento para dar servicios especializados a las mujeres que son víctimas de violencia, ese financiamiento, esos recursos que usted y yo pagamos con nuestros impuestos, no pueden ser utilizados para contratar a estas especialistas por nómina, es decir que no tendrán acceso a las prestaciones que marca la Ley Federal del Trabajo. De tal suerte que la OSC se ve obligada a violar una Ley Federal en detrimento de las mujeres (en su mayoría) que trabajan ahí. 

Además, no solo es para ellas un trabajo, es una misión en la que en ocasiones arriesgan sus vidas frente a algunos agresores que, como bien dice Gavin De Becker, son capaces de asesinar.

Y si no me cree, puede visitar cualquiera de estos centros para mujeres, y cualquier mujer que trabaja ahí le podrá contar del miedo que ha sentido al acompañar a alguna mujer a un centro de salud para realizarse un dictamen médico, o a un juzgado para solicitar una orden de protección, o para presentar una denuncia.

Los agresores de mujeres cuentan con más protección por parte del Estado Mexicano que las mujeres victimadas por esos hombres.

El Estado Mexicano, el Gobierno en sus tres niveles y los tres Poderes, está incumpliendo con varias Leyes y Convenios Internacionales y además, ejerciendo violencia contra las mujeres, a veces por negligencia, a veces por incompetencia, pero siempre por falta de voluntad política. 

domingo, 6 de septiembre de 2009

¿De Izquierdas o de Derechas?

Cuando me preguntan que si soy de izquierdas, que si soy feminista, que si milito en algún partido político, que si soy de tal o cual religión, que si soy...¡cuántas etiquetas! No se qué contestar.
La gente de izquierdas dice que soy de derechas, y la gente de derechas está segurísima que soy de izquierdas; las feministas me ven como una mujer algo conservadora para ser feminista, pero las no feministas me ven bastante respondona como para ser de fiar.
Para mi que todo esto de las etiquetas tiene que ver con el miedo a ser rechazada como ser humana. Y lo bueno de perder el miedo al rechazo es que una va recuperando la capacidad de vivir la Libertad como un Derecho que nunca debe ser negociado.
Pero en las familias y en las escuelas y en las iglesias nos entrenan para vivir presas de los condicionamientos del miedo: miedo de ser libres, de ser rechazadas, de ser criticadas, de ser envidiadas.
Y el miedo se alimenta de culpa, mecanismo curioso de control social para sentir que si algo nos pasa es porque nos lo merecemos.
Así llegó Ana, una chica hermosa y llenita de culpas y miedo. Miedo a los puños de su esposo y sabiéndose culpable de ser cobarde, de ser tan miedosa y llorona. Pero luego de unos días de dormir y comer sin miedo, la culpa se la fue transformando en responsabilidad. Ella abrazó sus miedos y los convirtió en sus aliados que le recuerdan que puede y tiene derecho a ser Libre aunque se mueran los muertos de su felicidad. Ahora es tan responsable de si misma, de su felicidad, que le da miedo a más de tres. Ahora, le dicen, eres así, sin rienda, porque te juntaste con esas feministas. Ella solo contesta: las riendas son para las bestias, yo soy hija de Dios y merezco ser tratada como tal. ¿Es Ana de Izquerdas o de Derechas?
¿Seré yo de Izquierdas o de Derechas? No tengo idea, pero me gusta más saberme mujer, libre para construir mi vida, y para construir una comunidad en donde las mujeres y los hombres nos veamos así, como seres que siendo diferentes nos acompañamos.
Según lo anterior, me debería definir como de Izquierdas. Y entiendo que ser de Derechas o de Izquierdas es una forma de vida, en la que, siendo de Derechas, todo está determinado (se nace pobre para servir, mujer para tener hijos y atender al marido, se nace hombre para mandar), mientras que siendo de Izquierdas, la Libertad se ejerce para determinar aquello que nos determina. 
Entonces, como si creo que podemos transformarnos y al hacerlo transformar nuestro entorno....pues tal vez, al menos hoy por hoy, soy de Izquierdas. 
Lo que si es seguro es que el corazón está al centro pero tirando para la izquierda y eso me llena de paz, sin importar la etiqueta que me pongan.


viernes, 4 de septiembre de 2009

El País que nos merecemos..y mas mentiras

Luego a algunas personas les da por decir que tenemos el país que nos merecemos, que cada pueblo tiene el gobierno que se merece, que la responsabilidad y la solución la tenemos todos y todas.
Hagan el favorcito de no crear más confusión, ¡por favor!
Esta es otra mentira del sistema patriarcal en el que vivimos. Esta es otra forma en que se vincula la violencia de género con la política y el abuso de poder y control.
Me explico...cuando un hombre le grita a su esposa o compañera que es una inútil, que no sirve para nada, que se merece que la trate mal porque es una .... (ponga aquí las palabras que desde su experiencia sabe pueden se pertinentes), y sus hijos e hijas observan, y la mujer calla para que él no se enoje más, se preserva este mito de que cada quién tiene lo que se merece.
Cuando un servidor público nos dice que si nos toca estar en medio de una balacera lo que debemos hacer es tirarnos al piso; cuando nos dicen que los "indios" de tal o cual lado son pobres por flojos o por que quieren; cuando nos dicen que a las mujeres las violan porque se lo andaban buscando; cuando nos dicen que la ciudadanía es igualmente responsable que el gobierno ante la situación de violencia que vivimos en México; cuando nos dicen que la corrupción somos todos; y así hasta la nausea.
Cuando nos dicen todo esto y más, en discursos, en la tele, en el radio en los libros de texto, en la casa...y nos lo vamos creyendo, parece inevitable que acabemos sintiendo el síndrome de indefensión adquirida y la desesperanza aprendida.
Hay un dicho anónimo que dice: golpea a tu mujer cada mañana, si no tienes un motivo para hacerlo, ella de seguro lo encontrará.
Y así, con esa culpa introyectada, heredada, plasmada en nuestro ADN, vamos por la vida tragándonos las mentiras que nos quieren hacer creer.
Yo no he podido creerme tanta porquería (no sé por qué, hubiera sido más fácil) cuando me dicen que todas las personas somos responsables de la corrupción y de la impunidad en este País ¡me da una rejurgitación y aquella cosa!
Porque estoy totalmente en desacuerdo. La responsabilidad de los abusos de poder es de aquellas personas que abusan y violentan; tal vez podamos hablar de la forma en que las víctimas de este tipo de sistema cultural tratan de manejarse dentro de una realidad que se antoja inamovible, pero no nos confundamos.
La responsabilidad es de aquellos que maltratan a sus parejas, de aquellos que golpean a sus hijos e hijas, de aquellos que le exigen a sus subordinados una cuota para mantener su chamba, de aquellos que son amigos de criminales y les protegen, de aquellos que aplican las leyes a conveniencia, de aquellos que teniendo el poder de decisión no deciden o deciden de acuerdo a sus intereses, de aquellos que negocian con las tierras de otros, de aquellos que lucran con los cuerpos y las vidas de otras personas, de aquellos que tienen más poder que otros y lo utilizan para lograr sus fines sin importar los medios, de aquellos que quieren seguir mintiendo hasta el final, total, nadie los quiere contradecir para hacer más grave el problema.
Y así, como se ha dicho, todo empieza en casa. Ahí es donde aprendemos a usar el poder personal en una cultura que vanagloria el uso de la violencia y el abuso de poder.
Amplio esta frase con una historia.
Un día, en un lugar lejano, llegó una mujer con tres hijos, dos niñas y un niño, él es el mayor. Llegó la mujer porque el amor de su vida trató de matarla la noche anterior. Toda la noche anduvo deambulando por las calles, hasta que encontró una casa en donde ya antes le habían ofrecido apoyo y protección. Ella quería quedarse ahí, esconderse un rato, para recuperarse y pensar qué es lo que quería hacer. Pero el niño, el mayor, de apenas 11 años, estaba muy enojado, él no quería quedarse en esa casa, no quería esconderse. Cuando la madre le preguntó por qué no, este le respondió sacando un arma: porque si quiere matarme que me mate, pero yo también voy a disparar. Tenía su carita y su cuerpo duro del miedo y de rabia (convinación peligrosa) y solo se le rodaban unas lágrimas que él limpiaba rápidamente de sus mejillas, diciendo que le había caído polvo en los ojos. Empuñaba la pistola. La madre le preguntó que de dónde la había sacado y el chico le confesó que su padre, el que intentó matarla la noche anterior, lo había estado entrenando para se parte de su grupo de sicarios. El niño de apenas 11 años ya sabía distinguir entre diferentes tipos de armas, había aprendido técnicas de tiro sofisticadas, y contó de un lugar a donde lo llevaban junto con los hijos de otros amigos de su padre a entrenar.
Pero no se apuren, esta historia tiene un final feliz, pues el niño se quedó con su madre y decidió que quería estudiar. Y le buscaron una beca para estudiar y ya es un técnico en computación. Y su madre está trabajando y sus hijas son muy exitosas en la escuela. Al padre lo metieron a la cárcel por otros delitos, pues ella nunca se atrevió a denunciarlo porque sabía que tenía muchos amigos en la policía. Por delitos graves, no el de violentar a su familia y educar a sus hijos para el ejercicio de la violencia.
Como les digo, esto pasó en un lugar lejano, donde la vida de las mujeres, de los niños y de las niñas vale lo que pueda valer la mano de obra de una esclava o un sicario. En un lugar lejano en donde la gente se ha creído que no hay forma de cambiar esa realidad que nos dicen que es real porque así es la humanidad, violenta por naturaleza, jodida por naturaleza.
Lo bueno es que esa mujer, ella y yo y muchas otras personas todavía no nos hemos creído que todos tenemos la culpa de la corrupción y de la impunidad que nos afecta y nos quita las ganas de salir a decir que no, no nos merecemos el País que tenemos, que no, no nos gusta que nos maltraten, que no, no nos gusta que nos mientan.
¡Que no!  ¡Así no!

miércoles, 2 de septiembre de 2009

De la Voluntad Política y otras sospechas.

Ayer terminé el texto diciendo que hoy compartiría algo sobre las propuestas que hemos estado realizando a la Cámara y al Gobierno tanto Federal como Estatal (NL)...pues va.En el año 1999, después de tres años de intenso trabajo para crear un Modelo de protección y atención para las mujeres en Nuevo León, y después de probar que los servicios que se brindan en el Centro de Refugio para mujeres que buscan dejar de ser víctimas de violencia son exitosos, nos dedicamos como organización (Alternativas Pacíficas -ALPAZ) a hacer una serie de planteamientos para lograr sinergias con las agencias gubernamentales.En esos tres años, también logramos, con otras Organizaciones de la Sociedad Civil, que la violencia familiar se tipificara como delito. Ciertamente no logramos una Ley para prevenir y atender la Violencia contra las Mujeres, pero ya fue un avance.
Sin embargo, pronto nos dimos cuenta que este trabajo implica también problemas de seguridad, que las personas que trabajan en el acompañamiento a las víctimas pueden también convertirse en víctimas de los hombres violentos que buscan a toda costa recuperar el control sobre "sus" familias.El asunto es que después de pasar varios sustos, empezamos a proponer alianzas más formales con agencias estatales y federales, que nos permitieran contar con un blindaje por parte del Estado y también satisfacer la demanda de servicios que iba en constante aumento.  
Nuestras propuestas eran y siguen siendo simples: a) crear un programa inter-sectorial para garantizar la capacidad de respuesta a las ciudadanas que buscan el acceso a la Justicia y a la defensa de sus Derechos; b) que en el programa se integren agencias públicas y OSC especializadas, de tal forma que se evite la burocracia, la corrupción y por tanto, la impunidad; c) que los presupuestos se apliquen conforme a una planeación y a un Modelo de Atención diseñado conjuntamente entre las OSC y las agencias públicas.Estas propuestas no son algo de otro mundo, en muchos países se aplican, precisamente para garantizar la capacidad de respuesta a la ciudadanía y que la misma ciudadanía tenga poder sobre las actuaciones de las y los servidores públicos.
¡Y he ahí el problema! Recuerdo que en un ejercicio de intercambio de propuestas e iniciativas con personas que en ese entonces trabajaban en el gobierno estatal, una de ellas me dijo: "imposible licenciada, las OSC no puden tener tanto poder".Poder. Ese es el asunto de fondo en la aplicación de las Leyes. Al igual que los hombres entrenados para ejercer el poder de forma absoluta (es el jefe de la familia), el Gobierno cree todavía que puede mantener todo bajo "control" si nada más él toma las desiciones y aplica los recursos y se queda con todo el dinero y a todas les dice que si pero no les dice cuando y si se portan mal las amenaza o las castiga o las mata (a las OSC, digo).
El sistema es el mismo. El problema de fondo es el mismo: la forma en que utilizamos el Poder.
Aún y cuando no pudimos sacar adelante la propuesta de un programa inter-sectorial, pulimos nuestra presentación en Power Point, la presentamos a los candidatos a Gobernador y propusimos la creación de un Centro de Justicia para las Mujeres, que posteriormente se implementó como el Centro de Justicia Familiar (sin la participación de ALPAZ en el Centro, que fue uno de los planteamientos iniciales). El Centro tendría como objetivo, brindar servicios multidisciplnarios a las mujeres y sus hijos e hijas en un solo lugar para evitarles ir y venir (del Ministerio Público al DIF, del DIF al Hospital o centro de salud, del Hospital al Ministerio Público o al Juzagdo...y así hasta que desista en su intento por ponerse ha salvo), y sobre todo, para garantizar que toda mujer que buscara poner fin a una relación abusiva pudiera lograrlo.
El planteamiento también lo hicimos a nivel federal, pues nos parece urgente que el Estado construya capacidad de respuesta. A nivel federal lo que pasó fue que se hicieron la Ley General de Acceso para las mujeres a una Vida Libre de Violencia, pero....adivinen: también habla la Ley de crear un Sistema y un Programa Nacional, pero sin incluir a las OSC!¡Maravilloso! Y así, ahora que tratan de aplicar la Ley tanto a nivel estatal como federal, pues no encuentran por donde. Les falta un brazo y no entienden dónde lo han dejado.Insisten en mantenerse a base de saliva y no de acciones concretas.¿Saben que siempre es mejor predicar con el ejemplo? Porque las ciudadanas queremos resultados, queremos que se dejen de pelear por su parcelita de poder, por su puestecito que les deja un sueldazo seguro cada mes y otras prestaciones nada despreciables, queremos que diseñen programas que podamos evaluar de acuerdo a los resultados, queremos Justicia para las mujeres, para los niños, las niñas y los adolecentes, queremos que dejen de lesionar y violar y explotar y vender y matar mujeres, niños y niñas.
Queremos solamente que hagan lo que prometen, lo que deben, que para eso les hemos contratado.El Poder puede usarse para construir un País mejor, puede usarse para re-construir el tejido social, puede usarse para construir el Estado de Derecho que nos merecemos. 
Es solo cuestión de Voluntad Política...parece tan sencillo y lo hacen tan complicado que resulta sospechozo.
¿Que temen perder? Cuando pueden ganar tanto como un país productivo y estable...

martes, 1 de septiembre de 2009

De Políticas Públicas y otras mentiras

Hoy amanece nublado, como me parece que nubladas están las Políticas de Estado referentes a programas sociales en México. Con diputadas y diputados nuevos en la Cámara, que de seguro se estrenarán en entender todo el primer año cómo funcionan las negociaciones para modificar una ley o llamar a cuentas a un secretario de gobierno, por ejemplo.
Hoy amanece nublado y con lluvia, y la lluvia es la buena noticia, pues tal vez se lleve la inercia y reviva la posibilidad de que algo nuevo surga de la tierra para las personas que en ella habitamos.
El nombre que he escogido para este blog es "Alicia en el País de las Maravillas", solo por reírme un poco de tanta locura.
La verdad es que cuando se trabaja en la protección y atención para mujeres que viven violencia, es fácil alejarse del país de las maravillas, más bien, es como salir del espejo y encontrarse con un mundo patas arriba.
Las y los servidores públicos que tienen la obligación de aplicar las leyes parecen no tener la más mínima voluntad de hacerlo, en general, o tienen prioridades correspondientes a otros intereses (de su partido político por ejemplo), o no les interesa el tema, o todo lo anterior junto.
Son especialistas, sin embargo, en decirse expertos o expertas en temas que jamás habían escuchado o trabajado; en simular que hacen; en simular servicios; en hacer informes que simulen los servicios; en viajar por el mundo para hacer reportes; en hacer investigaciones y diagnósticos que encargan a sus amigas y amigos, quienes a su vez les pagan el favor de ser contratados por altas sumas de dinero; en gastarse el presupuesto en hacer trípticos, folletos y congresos o seminarios.
Estos y estas expertas toman desiciones alejadas de la realidad para las mujeres.
En este tema, se supone que tenemos una ley para atender la violencia contra las mujeres, como un asunto de Estado, que lo es. Pero esta ley nos ha servido de poco o de nada, como muchas otras, porque la gente que está tomando desiciones y diseñando políticas públicas no tiene idea de qué es lo que las mujeres necesitan.
Los recursos que gastan, porque no lo podemos llamar inversión, no se aplican con la planeación y la visión a largo plazo. Esto es lo que provoca que no veamos avances reales en las Políticas Públicas para prevenir y atender la violencia. No hay Políticas Públicas que realmente se apliquen para atender a las mujeres que buscan una vida libre de violencia. Solo tenemos algunos pocos servicios que no están integrados y sistematizados, con una programación real para ser evaluados, mejorados y replicados.
Hoy por hoy, el Estado Mexicano, no tiene capacidad de responder con servicios adecuados para que las Mujeres defendamos nuestros Derechos, como tampoco tiene capacidad de atender a otras poblaciones vulneradas por la violencia, como lo son los niños, las niñas y los adolescentes.
Mañana escribiré un poco sobre las propuestas que desde la Sociedad Civil hemos venido haciendo desde hace más de dos décadas. Estas propuestas las han hecho ley sin que puedan ser aplicadas de forma integral para empezar a resolver este problema de Salud Pública, de Justicia Social y de Seguridad Nacional.
Hasta mañana!