lunes, 7 de febrero de 2011

Solo por Preguntar

La noticia se generó por el numerito en la sesión del Congreso de la Unión: diputados del PT cuestionaron sobre el presunto alcoholismo de Felipe Calderón. Eso se convirtió en una noticia que no todos los medios quiseron analizar.
Carmen Aristegui, mujer, periodista que se ha ganado a pulso la confianza y la credibilidad de la ciudadanía dentro y fuera de México tomó la nota y la analizó. 
A Carmen ya antes le ha costado darle voz a las víctimas de Maciel, a la familia de la indígena que murió en Zongolica, a Lydia Cacho cuando nadie le creía, a las familias de las y los niños desaparecidos o secuestrados por la Iglesia Cristiana Restaurada.
Carmen ha tenido en sus noticieros los más altos ratings porque la gente la escuchamos, nos gusta su claridad, su valentía, su capacidad de hacer análisis. Nos ayuda a pensar y a tomar postura sobre temas que a todos y todas nos deben importar. Nos ayuda a no quedarnos en la apatía por la confusión, con sus notas y sus investigaciones nos permite involucrarnos en la vida política de este país incrédulo ante tanta simulación y verdades a medias.
Las y los mexicanos en mayoría, ya no creemos en las empresas de noticias vendidas, esas que mantienen una relación clientelar con los poderes formales o los poderes fácticos.
Hoy Carmen Aristegui fue nuevamente despedida, esta vez por preguntar sobre un presunto problema de salud del presidente Calderón. Porque el alcoholismo es un problema de salud, el mismo Felipe y Margarita su esposa lo han dicho mientras inaguran centros para prevenir y atender las adicciones.
Lo grave es que ni MVS ni la Presidencia de la República comprendan que correrla fue como ponerle gasolina al fuego. No contestaron a la pregunta (y el que calla, otroga) pero si la despidieron.
Lo grave es la falta de sentido común para atender un cuestionamiento de una periodista; lo grave es que las y los mexicanos dejemos de escuchar a Carmen, y al hacerlo, sentir que nos quedamos sin un espacio para coincidir, para disentir, para denunciar.
Porque para las personas que trabajamos en la Defensa de los Derechos de grupos vulnerados, Carmen siempre ha estado ahí, solidaria y congruente, valiente y honesta.
Es cierto lo que dicen las y los twitteros: hoy todos y todas somos Carmen.
Ánimo Carmen, que esto también pasará. Recuerda que a ti te creemos porque nos tienes el respeto para hablar simpre con honestidad, sin maquillar, sin simular las noticias. Te seguimos por otras vías.
Te estamos esperando para seguir construyendo, aunque no quieran darnos permiso.
Después de todo, bien dicen: Las mujeres bien portadas rara vez hacen historia.
Portate mal y sigue preguntando.

martes, 1 de febrero de 2011

¿Toque de Queda o Un Nuevo Pacto Social?

Sigo escuchando a lo lejos las sirenas, algunas son patrullas, otras ambulancias, y los helicópteros que no paran de dar vueltas por la ciudad. Ya no hay hora, ni de día ni de noche, está visto que en cualquier momento podemos vernos en medio de una balacera o un bloqueo rodeadas de gente armada, algunos son policías, otros militares y los mentados "malos" que no se ven a simple vista, pues se camuflagean de lo lindo. 

Estos últimos de pronto aparecen como hormigas, en autos chicos, en camionetas o a pie. Pero armados y furiosos, gritando para amedrentar e intimidar para que obedezcamos.

Ni los mal llamados "filtros de seguridad" han funcionado pues ya son parte de la estrategia utilizada por el crimen organizado para tirar sus granadas.

Y sigo preguntando, digo, porque debe haber alguien que sepa de esto que a mi me parece de sentido común: ¿que no sería el momento de establecer un Toque de Queda?

Quiero analizar esto porque lo evidente es que las estrategias que actualmente ha implementado el Gobierno no están dando resultados positivos. Más de 105 muertos/as en el primer mes de este 2011 son síntoma contundente de que estamos en riesgo a toda hora, en cualquier parte del área metropolitana de Monterrey, en el Estado de Progreso...

Según el artículo publicado por la revista Nexos, titulado "Homicidios 2008-2009. La Muerte tiene Permiso" de Fernando Escalante Gonzalbo, y de acuerdo a sus investigaciones, la tasa de homicidios se ha incrementado (y por lo visto, esa tendencia sigue todavía peor en 2010-2011) en aquellos lugares del país en donde se han implementado operativos militares y policíacos de alta intensidad.

En realidad no es un dato nuevo, pero el que se compruebe de forma tan gráfica ayuda a comprender que las explicaciones simplistas que nos han tratado de vender no son lo que la ciudadanía estamos exigiendo.

Los reclamos sociales son bien válidos: justicia  y equidad social y económica; seguridad humana en todo su espectro. Queremos vivir libres de violencia, no queremos más explicaciones.

Y ninguno de estos reclamos, que son Derechos protegidos por todas nuestras Leyes, están siendo garantizados con sus mentadas estrategias. Y no puedo evitar preguntarme, ¿quienes están saliendo beneficiados de esta guerra? Porque yo no veo a ningún político o servidor público de alto rango siendo atacado o asesinado, a excepción de los policías y de Marcelo Garza y Garza. Es más, ni siquiera les veo pagando algún costo político. Ya ven, Mario Marín salió rico, con fuero, y dejando olor a azufre dentro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por mencionar un caso.

Así que desde mi entendimiento, las autoridades formales están o muy cómodas o bajo fuego, y por lo tanto, sin capacidad o interés de responder a nuestras demandas ciudadanas.

Se que no debe ser fácil establecer un Toque de Queda, sería reconocer que estamos en guerra con todas las implicaciones políticas y económicas que esto conlleva. Pero mantener sus acciones nos están costando demasiado caro, la corrupción y la impunidad ya nos han mostrado su rostro terrible.

Toque de Queda, como un acuerdo ciudadano, como una forma de Resistencia Civil. Tal vez así podemos intentar, una vez más, que las autoridades entiendan que no queremos vivir secuestradas por el miedo y por su ineptitud como gobernantes.






viernes, 21 de enero de 2011

La Sultana del Norte es Excepcional

Monterrey y su área metropolitana ha vivido las últimas semanas una escalada en la violencia, al menos de esa que si es visible.
El gobernador Medina ha determinado que hay que aplicar "Filtros de Seguridad" ante "la situación extraordinaria" que vivimos y dice que por ello "hay que tomar medidas extraordinarias".
¿Filtros de Seguridad? la verdad no creo que ninguna persona en su sano juicio se sienta más segura con esta medida después de que nos han dicho que la mayoría de las policías están infiltradas por la delincuencia organizada.
Dice que no es una cuestión de "moda", menos mal, de pronto temí que Cindy la Regia le estuviera aconsejando poner los filtros para agarrar a "los feos", si, esos que cuando los presentan las autoridades como detenidos llevan su camisa Polo, o a los que tengan cara de sospechosos, solo porque pasan por el Filtro famoso. ¿Que no se llaman retenes?
Y también nos avisan que no solamente pueden ser policías los que estén en los "Filtros", sino también personal de la SEDENA, es decir, Militares.
Me parece que el sr. Medina no conoce el término Estado de Excepción, o en realidad lo que no quieren es decirlo así. Estamos en un Estado de Excepción, pero con otro nombre.
La definición habla por si misma: Cuando el libre ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos, el normal funcionamiento de las instituciones democráticas, el de los Servicios Públicos esenciales para la comunidad, o cualquier otro aspecto del orden público, resulten tan gravemente alterados que el ejercicio de las potestades ordinarias fuera insuficiente para restablecerlo y mantenerlo...
El Estado que se encuentre en tal situación, podrá declarar un régimen de excepción, durante el cual se suspende el libre ejercicio de algunos derechos por parte de los ciudadanos, entre ellos, el Derecho al Libre Tránsito.
Claro, para declarar un Estado de Excepción, tendría que solicitarlo al Congreso y las cosas se complicarían. O tal vez ya lo ha solicitado y no le han dado permiso. ¿Como saberlo?
Increíble que la Comisión Estatal de Derechos Humanos avaló esta decisión y varios organismos civiles. ¿Saben algo ellos que no nos han dicho?
O tal vez, quieren seguir sin llamar a las cosas por su nombre. Deberemos seguir diciendo "levantones" y no secuestros, "petardos" y no granadas, "filtros" y no retenes, porque luego el riesgo es que nos acusen de alarmistas.
Lo cierto es que con mucha pena, quienes dudamos de la salud mental de algunos funcionarios y funcionarias (creo que deben estar padeciendo Estrés Pos-traumático y Síndrome de Indefensión Adquirida) deberemos comprenderles, tenerles compasión y resguardarnos en la medida de lo posible, recordando que vivimos en una ciudad Excepcional en un Estado de Excepción.


martes, 4 de enero de 2011

Mas impuestos para el mal gobierno

Si pudiera creer en la violencia como estrategia para solucionar los problemas, tal vez me lanzaría a trabajar en alguna agencia de gobierno. Ahí si saben cómo ejercerla.

Pero como no puedo creer en ello, sigo en este esfuerzo por modificar un poco mi entorno, aunque se bien que es poco lo que puedo lograr ante la magnitud del problema.

Mi pareja me dice que debo dejar de tomar tan en serio las cosas o me voy a morir de tristeza. Yo creo que de tristeza no me moriré, pero si es verdad que me hace la vida algo complicada.

Yo quiero cuidar mi salud, mi bienestar, pero no se cómo hacerlo sin evadirme por completo en la frivolidad y el enajenamiento propio de la gente "normal": beber y comprar y estudiar y trabajar y beber y leer y comer y comprar...hasta volver a dormir.

Con estas confusiones y contradicciones me levanto a trabajar en estos primeros días del nuevo año. Y llego a la oficina y me encuentro con los asuntos pendientes para darme cuenta que todos los obstáculos para sacar adelante los proyectos están en las oficinas de gobierno.

Pueden ser trámites municipales o con la CFE, o con agua y drenaje...es increíble que en este país, con gobiernos tan corruptos (en los tres niveles y en los tres poderes) se les ocurra a las y los servidores públicos ponerse con aires de grandeza y superioridad.

Es increíble que una mujer en una agencia de gobierno me diga que no tiene por qué creer en mi palabra, solo porque ella, que trabaja en el gobierno, tiene que estar segura que yo no la engaño.

¿Habrán olvidado que ser servidores públicos implica atender y servir a la ciudadanía? ¿No les entrenarían para la buena calidad en el servicio?

Por como se comportan a mi me queda claro que no, es evidente que están felices de estar en su pequeño ladrillo, con su pequeña placa y su pequeño coto de poder.

Ahora, como están quebrados, el abuso viene en forma de nuevos impuestos: replaqueo, licencia de uso de edificación (que para su información, dicen ellos que no es lo mismo que el uso de suelo o el permiso de construcción), y así hasta que la gente no aguante más y salga a defenderse.

¿Cuales son entonces nuestras herramientas para defendernos? o deberíamos ya de hablar de armas para defendernos contra el mal gobierno.

La resistencia civil es una buena herramienta, siempre lo he creído. Pero luego de perder a Maricela Escobedo y a Olga Cariño y a tantas otras personas desaparecidas en 2010, siento una revoltura de estómago terrible.

Quiero resistir, quiero defender nuestro derecho a una patria que realmente sea patria. Pero cómo hacerlo sin llegar al martirio o a la auto inmolación. Tal vez sea buena idea irme de este país, y desde otra parte del mundo, escribir los atropellos, las burlas, las violaciones de todos los Derechos ejercidas por el mal gobierno. Se aceptan propuestas e ideas inovadoras.

Es una pena grande, de pronto siento que pierdo la esperanza. Pero no pasa nada, seguro mañana me construyo una...a ver si al gobierno no se le ocurre también cobrar impuestos por ello, ya que la represión no le está sirviendo de mucho.


martes, 21 de septiembre de 2010

Las Mujeres en el Infierno

Fui a ver la Película "El Infierno" un poco por curiosidad ante las opiniones de amigos y amigas.

La verdad sea dicha, está bien hecha. A mi me pareció una representación algo tímida de la realidad que se vive en este México destruido por la violencia instalada estructuralmente.

Me llamó la atención la forma en que se presenta a las mujeres en la película.

Primero, a la madre del "Beni", una mujer anciana que en su juventud le da la bendición a su hijo, el mayor, para que se vaya a Estados Unidos de "mojado". Luego, al regreso del "Beni", la madre se alegra y le pega de golpes y lo surte con maldiciones. Primer momento de hilaridad para el público.

Esta mujer vive sola en medio de la nada entre triques y láminas viejas. Durante la cinta se hace patente que la mujer sabe y acepta las actividades ilícitas de sus hijos, el "Beni" y el difunto "Diablo". Se beneficia, por decirlo de alguna forma, al recibir cualquier dádiva de sus hijos mientras estén vivos o ella muera. Pero no se percibe que ella considere como posibilidad morir antes que sus hijos. Ella sabe que quienes trabajan en eso del narco mueren pronto. Las estadísticas nos confirman que la anciana mujer tiene razón.

Luego aparece la maravillosa Guadalupe, lindo nombre para la mujer explotada sexualmente en un barecillo de mala muerte por gente que trabaja para "Los Reyes" y que es la viuda de "El Diablo".

El Diablo, que también sucumbió a los encantos seductores de la señora Reyes, fue un hombre que ante la situación existente en el pueblo, se convierte en un implacable mercenario al servicio de quienes tienen el poder.

Guadalupe, mujer joven, guapa y nada tonta, sobrevive apenas en el infierno. La Lupe como muchas mujeres en México, debe encontrar las estrategias necesarias para sobrellevar los abusos y la esclavitud para proteger a su hijo, o al menos, para tratar de protegerle. Ni en la película ni en la vida real lo logran, pero sin duda deben intentar estar protegidas por el que parezca ser el más poderoso. Las mujeres, las hijas e hijos, no lo logran a menos que encuentren servicios reales para protegerse y huir del Infierno.

Pero como no los hay en cantidad y calidad necesaria, pues la realidad es que casi todos y todas acaban metidos en eso de respirar, odiar, matar, coger, beber, drogarse y morir. Algunos logran llegar a tener tiempo para reproducirse, pero no para criar a su hijo o hija. Cada día son más jóvenes los muertos a manos de sicarios o policías y militares. Son niños, me dijo un teniente, son niños que tal vez creyeron estar en una peli de estas, como "El Diablito".

Y mientras matan a Guadalupe, la mujer del "Cochiloco" (hombre simpático que logra hacer reir al público constantemente) calla y sirve de cuidadora de sus hijos e hijas, embarazada el 5o hijo, el Beni Jr.,

La mujer del Cochiloco, no habla, solo escucha, observa y obedece, no se la ve llorar en el entierro de su hijo y su esposo. Ella también representa a tantas mujeres silenciadas por el miedo mientras viven en El Infierno.

Son entrenadas desde pequeñas para vivir a la sombra de un hombre poderoso (nacro/sicario armado, político protegido por el narco o por Los Reyes), o son violadas, vendidas y explotadas por el crimen organizado, o todo junto. Y así es para muchas. Luego son llamadas prostitutas y solo pueden sobrevivir trabajando con su cuerpo para darle dinero y placer a otros.

Si tu piensas que es exageración, puedo casi asegurar que si relato las historias que he escuchado ni Luis Estrada querría hacerlas película: es que si es exagerado lo que les hacen.

Y para terminar, está la maravillosa y elegante señora Reyes. Beneficiaria de las ganacias de su esposo, madre sobreprotectora, matriarca que domina y humilla a su hombre, es infiel y ambiciosa.

Ella tampoco se salva de sufir en El Infierno, pero ella busca y promueve la venganza, siempre. Ella no conoce el perdón, no conoce la compasión ni está interesada en sentirla, la presentan como la más cruel de la familia de Los Reyes.

Las señoras Reyes viven en su mundo, pudiéramos creer que no están enteradas de las actividades de sus esposos, pero a estas alturas, yo no metería la mano al fuego por ninguna. Los beneficios son muchos y tienen mucho que perder como para arriesgase a eso, a perder los beneficios del Poder.

Así, en la cinta pasan casi desapercibidas, mientras que en la realidad ni son mencionadas o contabilizadas como ese grupo de víctimas directas e indirectas de la violencia estructural contra las mujeres y de la guerra civil que sufrimos mientras hacemos películas de ella.

Cientos de mujeres están presas en este Infierno sin capacidad ni oportunidades para cambiar eso que viven que no es su vida, porque les han robado la existencia. Y sus hijos e hijas, aprenden, desarrollan mejores estrategias para adaptarse y sobrevivir.

¿Alguien todavía no entiende por qué cada vez las ejecuciones son mas violentas? ¿Alguien todavía no comprende por qué no sirven los "programas" desarrollados en ciudades en guerra?

¿Quién puede esperar que la situación se mejore magicamente?

Con más de la mitad de la población acumulando dolor, frustración y rabia mientras sobreviven en la pobreza; con más del 70% de las mujeres sufriendo alguna forma de violencia; con la impunidad como norma; con las instituciones públicas dando palos de ciego; con las mafias controlando casi toda actividad política, económica y social: ¿quien pretende hacernos creer que la vida en México puede ser pacífica y democrática en pocos meses?

Para salir del Infierno tendremos que hacer la penitencia: aceptar los errores, aprender de ellos, pagar las consecuencias y cambiar estas normas sociales, políticas y económicas que nos han llevado a construir una sociedad tan inequitativa y tan injusta.


martes, 31 de agosto de 2010

A mi a veces me duele el corazón. A veces creo que es de tristeza, pero ultimamente ya no sé si deba ir al cardiólogo.

Y es que mi corazón se anda cansando de tanto oír horrores, de ver gente sufriendo injusticias, de ver gente asesinada, de ver gente con el alma mutilada por el miedo.

O será que he comido mucha grasa y no me he ejercitado constantemente. Tal vez las desveladas. Tal vez tantas emociones juntas y tan contradictorias. Tal vez.

O tal vez es que me hace daño ver tantas noticias, trabajar con víctimas de violencia, pasear en carro por estas calles donde se siente el miedo.

Pienso que es peligroso andar manejando con el alma en un hilo. Si con un mofle descompuesto tengo para que me de el sobresalto y me quede con dolor de cabeza todo el día.

Tal vez es que soy muy nerviosa, o muy sensible, o me estoy haciendo vieja y con la vejez, dicen que se siente cansancio, o tal vez es todo junto.

¿Será que me acabé las dosis de adrenalina que mi cuerpo puede producir? O es que de tanta adrenalina ahora el cuerpo ya ni se inmuta ante su presencia.

Para el caso da igual. Me duele el corazón. Porque después de tantos años trabajando para generar cambios, para que vivamos mejor, para que tengamos comunidades más equitativas, ¿y me salen con esto?

Que el país completito está infestado de criminales, que todas las instituciones gubernamentales y políticas están trabajando para el crimen organizado o para los intereses de las grandes empresas transnacionales. Que ahora hay más pobres que hace 5 años. Que ahora si una mujer pierde un bebé puede ir a la cárcel por aborto espontáneo. Que la violencia que estamos viviendo todavía va a escalar. Que faltan como 10 o 15 años para que salgamos de esto.

Y es que dicen que no se habían dado cuenta. ¿Como pudimos llegar a esto? - preguntan algunos y algunas. Como si no lo hubieran podido prevenir, como si aún ahora no se pudieran realizar acciones efectivas.

Los países que han pasado por esto ya saben el camino: retomar la fuerza y la autoridad moral de las organizaciones ciudadanas con programas exitosos, fortalecerles e impulsarles invirtiendo con ellas, para que la ciudadanía retome sus ciudades, sus pueblos.

El gobierno, todo, no tiene ya autoridad moral, como tampoco la tiene ya ningún partido político. Solo les queda la autoridad formal, si es que no se las arranca a granadazos algún grupo criminal o una turba de gente enfurecida ante su ineptitud y sus abusos.

Son tiempos de guerra. Y se parece tanto a una guerra civil. Porque los militares y los policías están identificados por sus uniformes, pero para ellos, todos y todas somos posibles criminales. Ellos no saben donde están sus enemigos. ¿Es el gobernador y su equipo? o solo parte de su equipo, pero quiénes. ¿Serán los policías municipales o los estatales o todos? ¿Serán esos empresarios, hombres de negocios que lavan dinero? ¿Serán campesinos que encubren y protegen a los narcos dueños del pueblo y de sus tierras y de sus mujeres y de sus niños y niñas?

Y la gente de a pie, la ciudadanía le teme a todos por igual: policías, militares, pobres, ricos, políticos o gobernantes o burócratas en cualquier dependencia.

Si, por eso digo, me duele el corazón, creo que es de tanto pensar intentando encontrar una forma de reconciliar este México enfrentado por la corrupción, la impunidad, la falta de voluntad y quehacer político, por la desconfianza en todos y en todo.

¿Podremos reconciliar lo irreconciliable? ¿Seremos capaces de crear estrategias innovadoras utilizando la autoridad formal junto con la autoridad moral? ¿Nos atreveremos a trabajar juntos y juntas?

Me dormiré, tal vez la almohada me regale alguna buena idea para seguir hilvanando esta utopía. Y tal vez mañana, me deje de doler el corazón.




domingo, 29 de agosto de 2010

Redes Ciudadanas

Esto de las Redes Sociales es fabuloso, yo creo que podemos aprovecharlas mejor. Hasta ahora parece que nos cuidamos unas a otras pero ¿y si logramos organizarnos mejor?

Es decir, no solo para cuidarnos y defendernos, no solo para reaccionar, sino para actuar en base a estrategias comunes.

Nos han hecho creer que es difícil organizarnos, porque ya no podemos saber con quién estamos tratando, puesto de forma simplista, nos dicen que no se sabe cuáles son los buenos y cuáles son los malos.

Para mi no es tan complicado, si recordamos el consejo del Jesús que caminó por Nazaret: "por sus obras les conoceréis"

Porque las buenas personas son aquellas que, desde mi entender, tienen una consciencia que les lleva a hacer cosas por el bien común, que usan su poder y el poder comunitario para superar problemas y generar desarrollo, para construir comunidades humanizadas, equitativas.

Dice mi amigo Rafael Manrique que la bondad y la maldad pertenecen al ámbito de las relaciones humanas. No son temas políticos, sino actitudes personales hacia las y los otros y por tanto hacia el mundo.

Así que podemos valorar la bondad o la maldad según las acciones de las personas, no en base a creencias o ideologías.

Entonces, ¿será buena una persona que teniendo poder esconde la cabeza o se queda cómodamente en su burbuja? ¿esa acción daña o favorece el desarrollo del bien común?

¿Como juzgar a un servidor público en su quehacer político? ¿como saber si protege o no al crimen organizado? Pues sencillamente por los resultados, por sus acciones.

Las redes sociales nos permiten innovar la forma de hacer la revolución, esa revolución legítima que queremos, que buscamos porque es nuestro derecho.

Yo propongo que sigamos construyendo ciudadanía. Propongo que pasemos de la indignación y la reacción a la defensa y a la acción concertada.

Las personas que si tenemos miedo y que ante el miedo nos echamos para adelante deberemos juntarnos y concertar acciones específicas. Y si, el miedo es una herramienta valiosa, que junto al coraje nos puede llevar a desterrar a aquellos pocos que quieren hacernos creer que no podemos.

La verdad yo si tengo miedo. Miedo de que sigamos manteniendo una clase política que trabaja para el crimen organizado o para intereses de gente codiciosa; miedo de heredar a mis hijos e hijas un país que siga construyéndose en base a mentiras; miedo a que cualquier tormenta pueda tumbarnos vialidades mal hechas por gente chambona y corrupta (porque dudo que tanta estupidez sea solo por ineptitud); miedo a que nuestras niñas y niños, mujeres y hombres sumidos en la pobreza no encuentren otra forma de vida más que trabajar para las organizaciones criminales.

Debemos mantener el paso, pues como dijo el poeta Bertolt Bercht: "Los hombres (y las mujeres*) que luchan un día son buenos (y buenas), los (y las) que luchan una semana son mejores, los (y las) que luchan toda una vida son indispensables".

NOTA: *las cursivas son mías, por esta necia necesidad de incluirnos a nosotras, las mujeres.